Por: Jesús Moreno
El
pasado 10 de noviembre se realizaron elecciones para elegir presidentes
municipales en el Estado de Hidalgo. En su discurso los principales partidos
ofrecieron el “cambio”, siendo el PRI y el PAN los que más se esforzaron
por convencer al electorado de que sus propuestas de mejoras a la población
ahora sí iban en serio. Los resultados fueron catastróficos para el ex partido
oficial al perder más de 30 municipios y satisfactorios para el PAN que ganó
23. Desde luego, ya en el poder, tanto priistas como panistas y perredistas, se
han olvidado de sus promesas de campaña. Como muestra diremos que en sus
propuestas de tipo laboral todos los partidos juraron una y mil veces que
preservarían el empleo y aún más, lucharían por fomentar la creación de
empleos. Nada más falso. En el Municipio de Tepeji del Río está instalada la
empresa KALTEX, una de las principales industrias textileras del país y que
tiene aproximadamente a 7000 trabajadores entre eventuales y de planta, que a
pesar de su generación de riqueza, esta sólo beneficia a los patrones porque
ni el municipio ni sus trabajadores tienen algún beneficio y sí en cambio
trata de bajar los salarios a sus trabajadores y destruir su contrato colectivo.
Así como usted lo lee, compañero trabajador, sin más y bajo el pretexto de la
baja de ventas, pretende destruir las mínimas conquistas obreras incluyendo el
contrato colectivo. Desde luego esta situación se da con la complicidad de los
dirigentes nacionales y locales, entre ello Miguel Ángel Tapia, que no les
importan en lo más mínimo lo trabajadores y sí su beneficio personal porque
con toda seguridad en lo oscurito ya negociaron el perjuicio para los
sindicalizados. Pero falta la opinión de los perjudicados que han empezado a
organizarse al grado de que el pasado 16 de enero obligaron a los charros a
salir a las calles centrales del municipio y alrededor de 4000 trabajadores en
manifestación exigieron un alto a las políticas de agresión a los
trabajadores por parte de los patrones y el respeto a sus derechos laborales.
Asimismo, exigieron a las autoridades federales, estatales y municipales que
asuman su papel y obliguen a las empresas a respetar la ley.
El
nuevo gobierno panista del municipio, a más de 15 días de asumir su puesto ha
brillado por su ausencia, desde luego como a buen panista, no le interesan los
problemas de los obreros, le concierne más cómo quedar bien con los patrones y
desde luego con el gobierno federal. Por eso los obreros no deben confiar en lo
absoluto en sus líderes, autoridades y mucho menos en los patrones, la única
fuerza que tienen es unirse y exigir el respeto a sus conquistas.
Con
la manifestación que realizaron es seguro que pusieron a temblar a todos porque
esa es la verdadera fuerza y esa es la solución a las demandas planteadas.
Unidad, organización, no únicamente de los obreros de Kaltex sino de todo el
municipio porque así como hoy son ellos, mañana serán todos los obreros y la
clase obrera tiene que aprender a ser solidaria y exigir en las calles lo que en
la empresa se niega.